El arte del bordado como herramienta de salud y patrimonio
Bordadoras de Calle Larga y estudiantes de Medicina UV Campus San Felipe unen sus esfuerzos para fortalecer la salud colectiva desde el territorio.
Arte, patrimonio y salud comunitaria se unieron en una innovadora iniciativa impulsada por las Bordadoras de Calle Larga y la Escuela de Medicina de la Universidad de Valparaíso que busca fortalecer la identidad territorial y promover el bienestar colectivo a través del bordado.
El proyecto ha incorporado este arte textil como herramienta educativa para abordar la prevención del Dengue, que es transmitido por el mosquito Aedes aegypti.
La integrante de la agrupación Bordadoras de Calle Larga, Bethania Campillay, destacó que esta alianza ha sido una ventana grande para ellas, al permitirles asumir nuevos desafíos y poner su oficio al servicio de una problemática del territorio.
La bordadora señaló que el trabajo textil también permite rescatar la memoria local, contar historias y fortalecer los vínculos entre vecinos. “A través del arte podemos educarnos, entretenernos y también hacer comunidad”, afirmó.
Compromiso con el territorio
Para la académica de Medicina UV Campus San Felipe y tutora de las y los estudiantes, Erika Silva, el proyecto busca demostrar cómo el arte puede transformarse en una herramienta concreta para mejorar la calidad de vida de las comunidades y fortalecer la salud colectiva desde el territorio.
“Formamos estudiantes comprometidos con su territorio, y futuros médicos reflexivos que ven en las organizaciones aliados estratégicos para el buen vivir", añadió la académica.
El jefe de carrera, Dr. René Martínez, reforzó dicho propósito. “El sello de nuestra universidad es formar médicas y médicos líderes que adquieran herramientas para conectarse con las organizaciones del territorio, para forjar alianzas que mejoren su calidad de vida”, dijo.
Aprender de las comunidades
El grupo de estudiantes de segundo año está conformado por Monserrat Madrid, Benjamín Corradi, Valentina Encina, Victoria Heger, Cathalina Hurtado, Isaac Troncoso, Ignacia Valdivieso, Javiera Varas y Florencia Espinoza.
Esta última indicó que "el trabajo junto a las Bordadoras ha sido muy enriquecedor para nuestro aprendizaje. Acercarnos a la comunidad en nuestros primeros años de formación nos da una idea de la realidad actual de la salud en territorio y nos ha ayudado a pensar cómo podríamos ayudar a mejorar esto”.
“El trabajo con las bordadoras ha sido revelador, ya que no es algo que uno relaciona directamente con la salud, pero nuestro enfoque siempre ha sido empoderarlas con conocimientos respecto al Dengue y que ellas pueden ser agentes de acción en beneficio de la salud en sus comunidades”, agregó Florencia.
Del aula al festival
Como parte del avance del proyecto realizaron una exposición abierta a la comunidad en el marco de la tercera versión de Aconcagua Fest donde pudieron visibilizar las piezas elaboradas junto a las Bordadoras y reforzaron el mensaje preventivo en este encuentro de fauna, arte y naturaleza que se desarrolló en Calle Larga el 17 de octubre.
“Como grupo también hemos aprendido mucho de ellas, nos enseñaron a bordar y junto con ellas hicimos los stickers que entregamos en el Aconcagua Fest. La mayoría de nosotros en verdad nunca había tomado una aguja y este interés de también aprender de ellas fortaleció la relación con la comunidad y la hizo más familiar”, concluyó la estudiante de Medicina UV.


